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El diseño Web es una rama del diseño gráfico orientada a la planificación, modificación y creación de sitio de Internet. Al igual que cualquier otra rama del diseño, el diseño Web trabaja transformando las ideas de los clientes en objetos materiales; en este caso particular, en objetos gráficos. Es por eso que la tarea de quien contrate el servicio es tan importante. El diseño requiere de la participación activa del cliente ya que éste es el encargado exclusivo de aportar las ideas y conceptos que quiere que tenga su sitio Web y es el encargado de aceptar o rechazar los bocetos, presentaciones, sugerencias, etc. que haga el diseñador.
El diseño Web es el único camino para lograr un sitio corporativo adecuado: ni un amigo que "sabe algo de diseño" ni un gran programador pueden hacer lo que hace el diseñador. Aunque bien es cierto que un amigo que "sabe algo" puede ser de mucha ayuda y que la tarea del programador es absolutamente indispensable, la parte gráfica de un sitio y la presentación de éste corren por cuenta del diseñador Web y esto no puede ser de otra manera. El diseñador no sólo se ocupa de hacer una página "bonita" sino que tiene en cuenta que hay que enviar un mensaje empresarial y que el diseño tiene que ser atractivo publicitaria y comercialmente. Combinar todo esto no es fácil y por eso se requiere de un experto.
Hablemos ahora de las características que presenta un sitio Web. Conocer todas sus caras le ofrecerá un panorama mucho más claro para pensarlo mejor y sacar el mayor provecho de él. Tanto para ocuparse de que cumpla con todo lo necesario como para pensar qué característica es la que a usted más le importa y más quiere enfatizar, esta información le será de muchísima utilidad. Si bien es cierto que es un tanto conceptual, preferimos presentar estas características de esta manera para que una presentación muy práctica no sea contraproducente ni limite las infinitas posibilidades que usted tiene para aprovecharlas.
Interactividad: todo elemento de diseño transmite un mensaje. A excepción del sitio Web, los diseños envían un mensaje al receptor para que éste lo reciba y lo analice pasivamente. En cambio, dada su configuración, una página Web ofrece al receptor del mensaje empresarial la posibilidad de responderlo y de recibir, a su vez, una respuesta de la empresa. A través de la sección de contacto de su sitio las personas podrán comunicarse con usted y acercarle sus inquietudes, sugerencias, preferencias, gustos, deseos, quejas, etc. y usted tendrá la posibilidad de responderles e instalar el diálogo con ellos. Esta posibilidad no es nada despreciable dado que no sólo le dará una cuota de familiaridad a su empresa ante los ojos del público sino que también podrá ir compilando información para mejorar sus ofertas y para llevar adelante una campaña de marketing excelente. Este tipo de interacción es la que llamamos usuario-empresa.

Pero existe otro tipo de interacción llamada usuario -sitio. En este caso el usuario se relaciona y modifica el sitio sin otra intervención humana. Los elementos de diseño tradicionales no son modificables y transmiten un solo y acotado mensaje. En cambio, el sitio Web ofrece toda la información posible sobre la empresa y lo hace de una manera en que el usuario es el que decide qué quiere saber y qué no. Es el usuario el que decide sobre qué informarse en un sitio de Internet. Con esta posibilidad los usuarios suelen recibir mucho mejor la información porque ésta es siempre algo que ellos deseaban conocer y no algo impuesto por la empresa.
Oficina virtual: previamente a la industrialización y a la globalización las comunidades tenían un trato cotidiano con la empresa o fábrica que operaba en su zona. Todos los integrantes de estas comunidades conocían el edificio de la compañía y era su punto de referencia para relacionarse con ella. Sin embargo, hoy en día ya nadie sabe dónde está el edificio de una empresa y en la mayoría de los casos las personas no conocen ni un mínimo porcentaje de las empresas que existen y con las que podrían tener relación. La destrucción de las pequeñas comunidades y de las fronteras del mercado ha transformado a las empresas en una abstracción, en un concepto que existe sólo en la mente de los consumidores. Pero para que este concepto exista es necesario algún soporte material, un punto de referencia. Anteriormente eran los edificios, hoy en día son los sitios Web corporativos. A través de un sitio los consumidores se relacionan con la empresa y encuentra en él un lugar al que acudir para presentar las inquietudes que tienen o para satisfacer la necesidad de alguna información.

Esta nueva forma de presentarse ante el público tiene una impresionante ventaja para las pequeñas y medianas empresas. Este tipo de compañías no puede tener un edificio que compita con el de una gran corporación porque no tiene el diseño para llevar adelante reformas de infraestructura tan costosas. Sin embargo, sí puede tener un sitio Web tan bueno o mejor que el de una corporación multinacional. Esta facilidad es una herramienta publicitaria extraordinaria y que no se puede desaprovechar.
Presencia en el mercado: Internet es el medio más consultado en lo que a búsqueda de empresas, productos y servicios se refiere. Tener un lugar en la Red significará un crecimiento exponencial de su empresa y de su fama. La correcta ubicación y presentación en la Web es un mecanismo muy efectivo para accionar sobre las ventas de la compañía y sobre su fama y prestigio. Extenderse en el medio más consultado repercutirá directamente en las ventas cotidianas de la empresa y en el reconocimiento del que ella goce. Ubicarse en Internet es tan útil porque es un medio consultado por todos y las personas de su grupo meta no son la excepción.
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